Con toda esta controversia, es importante que los consumidores nos informemos de los peligros comprobados.

Estos estudios revisan una larga lista de literatura en la que el flúor ha tenido una asociación significativa con una amplia gama de efectos adversos entre los cuales se incluye un aumento del riesgo de fracturas óseas, disminución de la función de la tiroides, disminución del Coeficiente Intelectual IQ, enfermedades de tipo artrítico, fluorosis dental y posiblemente sarcoma óseo.

El flúor es capaz de dañar los dientes, los huesos, el cerebro e incluso las células del sistema reproductivo masculino. Los efectos en estos órganos son mayores entre mas flúor se consuma. Pero aún en bajas concentraciones, el flúor podría generar efectos no evidentes que predisponen al individuo a un daño mayor.