Ningun conocimiento se nos da si no existe en nosotros la voluntad de conocer, ninguna droga nos salva si no queremos ser salvados.


"La experiencia más hermosa que podemos tener es lo misterioso. Es la emoción fundamental de la que
nace todo arte y ciencia verdaderos. Quien no la conozca y ya no pueda sorprenderse ni maravillarse, es
como si estuviera muerto y sus ojos estuvieran cerrados"

"Nada de lo que escuches, sin importar quien lo diga.
Nada de lo que leas, sin importar dónde esté escrito.
Nada debes aceptar, sin previo discernirlo.
Y por ti mismo, deberás decidir su validez o no.
¡Investiga!"


viernes, 13 de septiembre de 2013

La raíz universal

Todas las cosas en su núcleo son lo mismo.

Así que, asirse a una y descartar otra 

Es vivir en la ilusión.

Una mente no es un juez adecuado ni propio para juzgarse a ella misma.

Ella es prejuiciada en su propio favor o en su contra.

Ella no puede ver nada objetivamente...

Seng Tsan


... el ser humano no es en esencia su cuerpo ni su mente; no se agota en ser esto o aquello. La vida que vivifica su cuerpo, la luz que ilumina su intelecto, la inteligencia que rige su devenir, son la única vida, la única inteligencia, la única luz: Brahman/Atman. Cuando alguien dice “yo”, es el Yo universal el que dice yo. Cada individuo es el único Sí mismo en una de sus posibles apariencias frontales. “Yo no me defino —afirma el jhanin— por mis logros o estados particulares, por mi pasado o mis expectativas de futuro, por mi biografía; no soy ninguna de las formas concretas que adopta la expresión espacio-temporal de mi Fondo; soy todas ellas y ninguna, porque soy la fuente misma, que siempre se retiene en sí, en su ser supraobjetivo, y que no es reductible a sus manifestaciones”.

Paradójicamente, la persona logra su plenitud individual cuando fundamenta su esencia en su raíz universal, cuando no se confunde con su devenir biográfico. Desde el momento en que se identifica con las formas que adopta dicho proceso, bloquea el libre fluir de la fuente de toda forma, impidiendo su expresión siempre renovada. El Yo no es forma, sino Vacío fuente de formas. Y, al igual que sucede con la fuente física, es tal precisamente porque los modos que adopta surgen y mueren ininterrumpidamente, porque no hay, en el nivel de las formas, acumulación ni continuidad.

La enajenación de jiva tiene lugar cuando ese foco de conciencia se identifica con un sentido del yo definido y limitado por sus vehículos y olvida su naturaleza de Conciencia pura —que es todo, en todo y más allá de todo—. El ego se separa así de su fuente y realidad y, con ello, de las otras realidades, frente a las que se afirma en su individualidad separada. Su conciencia dividida se vuelve divisora. El cuerpo, la mente, la vida, dejan de ser instrumentos y símbolos de Atman.

Mónica Caballé
Naturaleza del yo en el Vedanta Advaita

Fuente: LecturasAdvaita

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